El diseño de planes de formación en las empresas que están o se plantear estar en los mercados internacionales se configura como una de las alternativas estratégicas que posee la organización para desarrollarse, crecer y ser más competitiva en los mercados exteriores.
Depende, por lo tanto, de la planificación general de la compañía, configurándose como uno de sus pilares cada vez mas importantes, y ha de responder tanto a los requerimientos presentes de cambio como a las transformaciones laborales futuras.
La estructura en la que se divide la planificación formativa varía según distintos modelos, la utilización de uno u otro por parte de las empresas estará en función de sus objetivos estratégicos, sus demandas de formación, su cultura organizativa y sus intereses particulares.
No obstante, en cualquiera de ellos debemos reconocer los siguientes elementos:
Identificación de la política de formación,
análisis de las necesidades formativas,
precisión de las acciones a realizar,
formulación de objetivos,
planificación operativa (contenidos, actividades y métodos),
planificación logística (formadores, organización, duración,
presupuesto y recursos),
comunicación del plan (dirección, formadores y participantes),
seguimiento y evaluación.